sábado, 3 de diciembre de 2016

De la histeria colectiva a la depresión de Hillary / Marcos Roitman






¿Es diferente el acoso sexual de Trump al realizado por senadores, diputados europeos y hasta un ex presidente del Banco Mundial?

Llama la atención la manera de analizar el triunfo del candidato republicano Donald Trump, cuando aún no ha comenzado su mandato. Parece ser que los analistas han perdido de vista cómo juzgar los acontecimientos políticos. Han derivado el debate hacia aspectos histriónicos del personaje, sus salidas de tono, las provocaciones, la ostentación de su riqueza, el peinado, etcétera. Sus declaraciones se han considerado apocalípticas y sin precedente en el orden político internacional. ¡Una auténtica barbaridad! Similar a conceder el Premio Nobel de la Paz a Barack Obama por ganar unas elecciones. Tras sus administraciones, heredamos su apoyo a los golpes de Estado en Honduras y Paraguay; desestabilizar Venezuela, Ecuador y Bolivia, sin olvidar su papel de gendarme en Medio Oriente, Asia Central, y desplegar la cortina nuclear en el Mediterráneo sur. Todo un defensor de la paz.

Pero volviendo a Donald Trump y la pérdida de memoria de los sesudos analistas a toro pasado. ¿Acaso olvidamos el muro de la vergüenza levantado por el Estado de Israel contra la población palestina? ¿Los centros de confinamiento, verdaderas cárceles, para extranjeros indocumentados en Francia, España o Grecia? ¿Las deportaciones de miles de ciudadanos africanos practicadas por los democráticos gobiernos europeos? ¿Las alambradas en Ceuta y Melilla para desalentar el sueño de llegar a la civilizada Europa? ¿O los cadáveres en las aguas del Mediterráneo de cientos de hombres, mujeres y niños, víctimas del hambre y el expolio a sus países causados por guerras espurias y las trasnacionales?




Por otro lado, ¿es diferente el acoso sexual de Trump al realizado por senadores, diputados europeos y hasta un ex presidente del Banco Mundial? ¿Olvidamos la pérdida de derechos sindicales, políticos y la criminalización del pensamiento, llevados a cabo por castos líderes socialdemócratas, liberales, cristianos, católicos, protestantes de la Europa occidental? ¿Obviamos las leyes de la Unión Europea tendientes a favorecer las expulsiones de ciudadanos extracomunitarios? La lista podría continuar, pero se invisibiliza para mostrar a Trump como un depredador fuera de control y un peligro para el orden mundial.

Debemos recordar que Trump fue elegido para representar al Partido Republicano, enfrentarse a Hillary Clinton y ganar las elecciones. Y quienes lo apoyaron, a pesar de sus deméritos, las acusaciones de fraude fiscal y acoso sexual, tuvieron razón. Sus conciudadanos lo han reconocido como presidente. En tanto republicano, su ideario no se diferencia de Ronald Reagan y la saga Bush. Si somos rigurosos, sus discursos responden a los mismos valores.

El desencanto de los partidarios de Hillary Clinton saliendo a las calles, protestando y manifestando su desacuerdo con la elección de Trump, permítaseme subrayarlo, y no ser una opinión políticamente correcta, es emocional, aunque se les apoye ideológicamente. Por su parte, Hillary Clinton, deprimida, declara que hay días que no quiere salir a la calle. Debería ser consecuente y recordar que su nominación se hizo desbancando con malas artes a Bernard Sanders, seguramente mejor candidato demócrata, con más apoyos sociales y cuya trayectoria rompía el control oligárquico del aparato. Susan Sarandon, actriz y demócrata, apuntaló: No apoyo a Clinton porque no voto con mi vagina. Su candidato era Sanders. Hillary Clinton no era la abanderada idónea para disputar la Casa Blanca a Donald Trump y los demócratas lo sabían.




Michael Moore, en el premonitorio artículo Cinco razones por las que Trump va a ganar las elecciones subrayaba: Si creéis que Hillary Clinton va a ganar a Trump con datos, inteligencia y lógica, es que no os habéis quedado con nada de las 56 primarias en las que los 16 candidatos republicanos probaron con todo, sacaron todos sus ases de la manga y no pudieron hacer nada para detener al gigante de Trump. A día de hoy, tal y como están las cosas, creo que va a ganar; y para lidiar con ello, necesito primero que lo reconozcáis y quizá después podamos encontrar una manera de salir de este embrollo en el que nos hemos metido. Así, más allá de los exabruptos, dimes y diretes, desafecciones y críticas, una no despreciable parte de la población votante no se dejó llevar y se cohesionó a Trump.

Igualmente, una Constitución, la estadounidense, que no reconoce la igualdad de género entre hombres y mujeres y no ratificó la resolución de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, sumándose a Somalia, Sudán del Sur, Islas Tonga, Irán y el Vaticano, puede dar luz al escaso recorrido que pudieron tener las acusaciones de acoso sexual contra Trump. Hombres y mujeres que podían sentirse afectados en su dignidad al escuchar las frases soeces de Trump, pasaron de largo. Bien dijo el magnate, refiriéndose a su carisma, tras destaparse su conducta inmoral: podría matar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos.

Trump forma parte de la sociedad estadounidense, una sociedad convencida de cuál debe ser su lugar en el mundo, cuyo destino manifiesto consiste en preservar su democracia, proyectarla al universo y luchar contra sus enemigos. Si un día fueron los comunistas, hoy lo es el terrorismo internacional, los ilegales, el yihadismo, los musulmanes y latinos. Trump, como antes Reagan y los Bush, tocó la fibra sensible. EEUU está en peligro, el enemigo nos ataca. No olvidemos que Barack Obama mostró su admiración por las dotes de Ronald Reagan como unificador de la conciencia y la dignidad del pueblo estadounidense tras la derrota de Vietnam.
En conclusión, debemos esperar que la administración Trump se ponga en funcionamiento. En este sentido, a mi entender, poco se diferenciará de los anteriores gobiernos republicanos. Por tanto, aducir la distancia que separa lo enunciado en campaña con la acción de gobierno es una obviedad. No caigamos en ello.

La Jornada



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jueves, 1 de diciembre de 2016

POR QUÉ LA "IZQUIERDA" ESPAÑOLA ESTÁ CONTRA LA NACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ENERGÉTICA / MANUEL MEDINA






Algunas sugerencias sobre un enigma de nuestros días
POR QUÉ LA "IZQUIERDA" ESPAÑOLA ESTÁ CONTRA LA NACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ENERGÉTICA 

¿Qué es lo que le impide hoy a la "izquierda" española reclamar en sus proyectos programáticos la nacionalización del multimillonario negocio de la industria eléctrica? - se pregunta en este artículo nuestro colaborador Manuel Medina - ¿Cuáles son las razones para la que la llamada nueva "izquierda emergente" se niegue a afrontar esta demanda? Son interrogantes - según el autor del articulo, que los líderes de los partidos que se autoreclaman pertenecientes a la "izquierda" deberían estar en condiciones de poder responder ante la sociedad y ante sus propios militantes.
 





La anciana carecía de  luz en su domicilio. Tenía 81 años y la empresa "Gas Natural" le había cortado el fluido eléctrico por falta de pago. A partir de las cinco de la tarde la mujer debía alumbrarse con velas. Por las noches tanteaba, casi a ciegas, con la torpeza propia de quien ha traspasado la frontera de los ochenta, el camino que separaba la cocina de la cama y  la cama de la cocina. Para ella no había ninguna distracción. Ni tele, ni radio que la ayudaran a sobrellevar entretenida la pesada carga de su vejez. El invierno debía ser una dramática expectativa para esta mujer. Sucedió lo previsible. Se cayó o se quedó dormida. Y los escasos metros de su piso se convirtieron, vertiginosamente, en una enorme antorcha.

Este tipo de sucesos se producen en cualquier punto de la geografía del país, de forma casi cotidiana,  todos estos  "inviernos de la crisis".

Independientemente de si la  razón circunstancial que provocó el incendio fue o no un descuido de la señora, el desencadenante directo del dramático evento parece muy claro. La responsabilidad objetiva de esta muerte,  y de otros centenares  que aparecen enmascaradas cada invierno  como "incendios domésticos fortuitos", recae sobre las grandes compañías energéticas y el "Consejo de administración" que protege sus intereses: el gobierno del Estado.

A diferencia de lo que sucedió con  la anciana incinerada, para las empresas energéticas españolas la crisis económica no ha existido, ni existe. El pasado año las  eléctricas obtuvieron unos beneficios nada menos que un 18% superiores a los de 2014. Forman parte del sector productivo del Estado español que más suculentos ingresos han logrado. En el 2012 se embolsaron más del doble de lo que el mismo año habían obtenido las compañías europeas. En el curso de los nueve últimos meses , el conglomerado eléctrico  de las empresas del Ibex 35 ingresó en caja la astronómica cifra de 27.000.000.000 €.




SIN ESCRÚPULOS, COMO CORRESPONDE A LA LÓGICA DE LOS GRANDES NEGOCIOS

Alrededor de medio millón de titulares del fluido eléctrico reciben cada año severos ultimátums en forma de avisos. A través de ellos, los poderosos de la energía eléctrica  ponen entre la espada y la pared a varios millones de ciudadanos: o pagas o te dejamos sin electricidad. La última opción se convierte en la más habitual, pues quienes se ven empujados hacia esa disyuntiva, en la inmensa mayoría de los casos no tienen trabajo o, como la anciana fallecida, tiene una pensión misérrima que les impide pagar los recibos.

Pero lo más trágico del tema  es que una buena parte de la sociedad española ha terminado por aceptar con absoluta naturalidad  esta inhumana agresión  de los omnipotentes conglomerados eléctricos españoles. Se trata de una agresión sin paliativos en contra de los sectores más sensibles de las clases populares, a los que los efectos de una crisis no provocada por ellos han colocado en una situación sin salida: pierden el empleo; como consecuencia no tienen ingresos; se ven imposibilitados para pagar los recibos, condenándoseles a vivir un invierno sin calefacción, sin luz, sin agua, ni comida caliente.

Se trata de una sofisticada crueldad que muestra cuál es la naturaleza del sistema económico bajo el que vivimos. Parece evidente que reivindicar en estos momentos la nacionalización de las multimillonarias empresas eléctricas debería ser algo que al menos los partidos que se reclaman pertenecientes a la"izquierda",  tendrían que estar demandando y agregando a sus programas económicos. Pero no es así.





"IZQUIERDA" VERSUS NACIONALIZACIÓN

La formación política Podemos, al calor  publicitario del caso, convocó el pasado fin de semana movilizaciones para pedir peras al olmo. La nueva organización política se encuentra en unas circunstancias que la empujan, compulsivamente,  a abanderar una "oposición" que un PSOE maltrecho y mortalmente desvencijado se ve incapaz de protagonizar. Se trata, no obstante, de una simple y circunstancial "bandera de conveniencia", que no está  avalada por proyectos programáticos transformadores. De acuerdo con la práctica política que ha evidenciado en sus pocos años de existencia, solo tratan de aplicar barniz a la fachada del sistema capitalista, embelleciendo su grotesca fachada. Quizá, en el único gesto políticamente honesto de los últimos años, la dirigencia de Podemos en boca de Iglesias  han hecho pública su convicción de que más allá de la socialdemocracia solo se encuentra el abismo.




Justo en esa línea, Podemos mendigó el pasado sábado, con más ruido mediático que movilización efectiva,  que las gigantescas empresas eléctricas españolas "bajaran las tarifas" o que "tuvieran en cuenta", con medidas paliativas,  la situación  económica de los más pobres. La experiencia histórica demuestra, sin embargo, que esa vía de paliativos es un camino hacia ninguna parte. Tratan de suscitar vanas esperanzas en quienes  desesperadamente desean agarrarse a un "clavo ardiendo". Pero la realidad es  que lo único que consiguen con ello es retrasar indefinidamente el momento en el que una parte importante de la sociedad  termine asumiendo que sin cambios de raíz el sistema capitalista no  tiene salida.

Podemos reclamó en su efímera jornada de protesta medidas "paliativas" para los usuarios a los que el Ibex 35 ha dejado sin luz, sin calefacción,  sin comida, ni ducha caliente. En otro tiempo, también pidió "clemencia" a la gran Banca para lograr la paralización de  los desahucios. En la actualidad, los propios Ayuntamientos en los que Podemos  tiene mayoría son  incapaces de parar el tsunami de las órdenes judiciales de desalojo. Ahora sus portavoces ya ni se atreven a denunciarlos, ni mucho menos a aprovechar sus cargos institucionales para lograr la movilización popular. Pero los desahucios bancarios  no solo  continúan produciéndose, sino que en los últimos dos años incrementaron su número y  ritmo. Al igual que  los desahucios no están ya dentro del eje de preocupaciones de Podemos, tampoco la nacionalización de las eléctricas figura en su programa. Con exquisito cuidado, y atendiendo a los consejos de su plantilla de economistas neokeynesianos, retiraron sigilosamente  del marco de sus reivindicaciones programáticas esta medida. Son  arteramente conscientes de que reclamar hoy nacionalizaciones  podría tener como efecto fulminante el fin de la tolerancia - cuando no de apoyo explicito - de los grandes grupos mediáticos que los promocionan.





LAS RAÍCES HISTÓRICAS DE LA INDUSTRIA ELÉCTRICA ESPAÑOLA

Desde el punto de vista histórico parece oportuno recordar que las empresas eléctricas españolas crecieron pujantes a lo largo de los últimos 50 años. Gozaron durante cuatro décadas  del blindaje con el que la dictadura las protegía, frente a las reivindicaciones salariales de los trabajadores. Las grandes familias propietarias, emparentadas a través de la dictadura, se forjaron precisamente cobijadas en los privilegios que prolijamente ésta les otorgaba. Toda esa genealogía  de grandes accionistas fue la que hizo posible  no solo la prolongación del franquismo durante decenios, sino también la que urdió en 1978 la operación de la transición  haciendo posible el restablecimiento  de una monarquía instaurada por el propio dictador, que garantizara la continuidad, sin ruptura, de su dominio político y económico como clase sobre el resto de la sociedad española.

¿Qué es lo que impide hoy, pues, proceder a la nacionalización de ese complejo de multimillonarios negocios? ¿Cuál es la razón para la que la llamada nueva "izquierda emergente" se niegue a afrontar esta demanda? Son  interrogantes que los líderes de los partidos que se autoreclaman pertenecientes a la "izquierda" deberían  estar en condiciones de responder ante la sociedad y ante  sus propios militantes. Posiblemente  las razones para que no lo hagan habrá que encontrarlas también en los mismos espacios en los que un día se  convirtió a Felipe González o a Moral Santín en centuriones del Ibex 35 o de Caja Madrid.



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martes, 29 de noviembre de 2016

Ayotzinapa: La incansable lucha por la verdad, la justicia y la vida







Ayotzinapa: La incansable lucha por la verdad, la justicia y la vida

Carlos Alonso Reynoso y Jorge Alonso


Introducción

Desde 2011 han irrumpido movimientos con nuevas características que han sacudido al mundo. Vino la llamada Primavera Árabe, el Movimiento de los Indignados españoles, el movimiento de los “Ocupa” en Estados Unidos, #YoSoy132 en México, el movimiento contra la austeridad en Grecia, y en 2016 irrumpió a finales de marzo un movimiento más que se llamó Noches en pie que aparecido en París, cundió en muchas ciudades francesas y de otros países. En todos había una crítica a la democracia existente y varios esfuerzos de búsquedas de solución a los males de un capitalismo depredador. En todos se mostraba que se dejaban de lado las concepciones tradicionales de los movimientos, y se expresaban nuevas formas de pensar y actuar. No había identidades cerradas, ni demandas sectoriales que los acotaran. Sabían a qué se oponían, pero iban encaminándose a delinear lo que querían.




Pese a que la Primavera Árabe parecía haber sido aplastada, que el movimiento #YoSoy132 se fue diluyendo, que los Ocupa no podían permanecer mucho tiempo en las plazas, que el ímpetu griego fue humillado por el capitalismo financiero, que el impulso español tuvo una traducción partidista que también quedó acotada en las reglas del sistema, y que en Noches en pie faltaban colectivos organizados, en todos fue quedando una experiencia y un sedimento que ha implicado cambios en la forma de hacer política. En todos prevalecían los impulsos horizontales, la desconfianza de los líderes, el debate, la discusión, la construcción de acuerdos comunes. Se trataba de movimientos en los que cabían muchas demandas hermanadas en solidaridad. Se fueron dando convergencias de luchas previas en un nuevo espacio. No se llevaron iluminaciones de unos cuantos que conducían masas. Se propició mutuamente el ir cambiando la mente por medio de exposiciones con diversos instrumentos, debates, discusiones. De finales de 2014 y hasta mediados de 2016 en México se ha ido expresando otro novedoso movimiento: el de Ayotzinapa. El movimiento de Ayotzinapa ha tenido una intensidad que no se le había visto a otros movimientos de este tipo. En este texto se ha propuesto ir juntando todas las piezas para poder tener un panorama de conjunto.1

Queremos comprender lo que lo hace específico. Ha conmovido profundamente a México y al mundo. Tiene un objetivo vital que lo hace existir y ser y un componente de lograr ser oportunidad para la convergencia de muchas luchas. En lo primero ha sido contundente, y en lo segundo ha ido haciendo algunos ensayos. Es un movimiento en pleno proceso que ha tenido varias etapas. Quisimos hacer un cierre en el momento en que el Estado mexicano echó del país a un grupo de expertos que en un principio solicitó cuando la crítica mundial contra el proceder gubernamental había crecido con fuerza.



Pero llegó un momento en que los avances que hizo dicho grupo evidenciaron las fallas y graves problemas de la investigación oficial, y el Estado mexicano prefirió el desprestigio internacional que encontrar una verdad sumamente peligrosa para él. En esta forma hacemos una revisión de los primeros 19 meses del movimiento. En el primer capítulo se realiza un recorrido sintético desde el surgimiento del movimiento hasta mediados de 2015. El segundo capítulo se adentra en la centralidad del grupo de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también conocido como Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)2 y el proceso hasta finales de 2015. El tercero aborda lo sucedido en los primeros meses de 2016 hasta que el Estado no pudo soportar más que un grupo de profesionales independientes se hubiera acercado a la verdad que dicho Estado quería impedir que se supiera. En un cuarto capítulo exponemos algunas de las opiniones que se han venido presentando y discutiendo; y al final ofrecemos las pistas que encontramos para comprender un movimiento tan rico y complejo. Una pregunta rectora de la investigación ha sido si el movimiento de Ayotzinapa pudiera encuadrarse en uno más de los movimientos de indignados o si aportaba elementos que lo hicieran distinto. (…)





1 Hicimos una revisión de noticias en los principales diarios nacionales e internacionales en torno al movimiento de Ayotzinapa desde finales de septiembre de 2014 a inicios de mayo de 2016. Dimos seguimiento televisivo de las declaraciones oficiales, de los encuentros entre funcionarios y padres de familia de los desaparecidos, así como de las ruedas de prensa de estos últimos. Se revisaron páginas electrónicas que han dado cuenta del movimiento de Ayotzinapa; http://www.tlachinollan.org; http://www.centroprodh.org.mx/index.php?option=com_content &view=section&layout=blog&id=40&Itemid=216=es; http://www.jornada.unam.mx/ultimas/@@search?SearchableText=Ayotzinapa; http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/BusquedasComs.aspx; http://aristeguinoticias.com/?s=BUSCAR+NOTICIAS&x=6&y=7; http://hemeroteca.proceso.com.mx;/ http://contralinea.info/archivo-revista/?s=Ayotzinapa;www.google.com.mx/?gfe_rd=cr&ei=gm ELVeThJciIkAHrrIGgBg&gws_rd=ssl#q=rebelion+%2B+Ayotzinapa; www.youtube.com/watch?v=76JLUsPEgV0; http://hijosdelatierra.espora.org/tag/ayotzinapa-justiciaparaayotzinapa-desinformemonos/; http://www.telesurtv.net/english/news/Ayotzinapa-Students-Families-Are-Campaigning-inthe-US-20150319-0013.html; http://es.wikipedia.org/wiki/Ayotzinapa; https://www.facebook.com/Normal.Ayotzinapa.Gro?fref=nf; http://enlacezapatista.ezln.org.mx ; http://www.theguardian.com/uk; http://www.economist.com/; http://www.lemonde.fr/recherche/?keywords=ayotzinapa&qt=recherche_globale;http:// query.nytimes.com/search/sitesearch/?action=click&contentCollection&region=TopBar&WT. nav=searchWidget&module=SearchSubmit&pgtype=Homepage#/Ayotzinapahttp://www. washingtonpost.com/newssearch/search.html?st=Ayotzinapa&submit=Enviar+consulta


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